Comida Mexicana
En muchas comunidades de México, sobre todo las pequeñas, en la hora de la comida, las calles están desiertas. Los mexicanos dan mucha importancia a ese momento para reunirse en familia. Los tiempos para comer en México son:

Almuerzo, es en el transcurso de la mañana, donde lo tradicional es comer huevo, frijoles y tortillas.
Comida, es la comida más fuerte del día, de la una a las tres de la tarde. Incluye sopa o arroz, platillo fuerte con carne y algún postre.
Merienda es generalmente tomada por los adultos mayores o niños que consiste en un pieza de pan dulce y leche.
Cena, aunque cada día se instauran las frutas y comidas ligeras para esta hora, es la hora en que los tacos, el pozole y los tamales se venden más. Se lleva a cabo entre las 8 y 11 de la noche.

La comida mexicana es reconocida por sabor intenso y gran variedad. Y en realidad, se debería hablar de las “gastronomías mexicanas”, así, en plural. Pues los platillos varían según la región. Mientras que en el norte, con temperaturas calidas, la cocina es sencilla en uso de ingredientes, en el sur, ante la riqueza natural, los platillos integran muchos más ingredientes y la elaboración requiere más tiempo.

Además, si tomamos en cuenta la diversidad cultural, con alrededor de setenta y dos etnias originarias y la influencia culinaria de otros países, la cocina mexicana alcanza niveles complejos. Por supuesto, cada generación le hace aportes en técnicas de elaboración y en estilo, lo que ha originado “la nueva cocina mexicana”.

Para clasificar los platillos, podría recurrir a los “ingredientes” base. Como los platillos hechos con chile (mole, chile relleno y las salsas) , con carne (tinga, carnitas, cabrito, machaca) y lo que se hacen con maíz (tamales, tacos, pozole, atole, tostadas, enchilada, pinole y muchos más).

¡Se me hizo agua la boca! Para ustedes y para mi, les dejo la facilísima receta del guacamole. Necesitamos:

• Un aguacate grande o dos chicos
• Dos jitomates chicos, picado en cuadritos
• Un cuarto de cebolla, picado finamente
• Un chile serrano (si se quiere que pique más, le aumentan uno o dos chiles)
• Dos gotitas de limón
• Una pizca de sal

En un plato sopero se pone el aguacate sin cáscara y hueso. Con un tenedor, se muele, aplastando la pulpa. Cuando tenga aspecto de pasta, se revuelve con los otros ingredientes. La sal es al gusto, el limón es para evitar que el aguacate se oxide y torne color negrito, además le da un sabor rico. ¡Y ya está! Guacamole delicioso. Provecho.